En ocasiones nos sentimos atrapados en conflictos o disputas
Vemos la situación desde nuestro punto de vista y nos parece difícil
que la otra parte se ponga en nuestros zapatos.
A menudo, también, nos es difícil ponernos en los zapatos de la otra parte.
La comunicación se hace difícil, muchas emociones y necesidades entran en juego,
y la dificultad de entenderse y comprenderse agudiza la tensión.

Le suena conocido, entonces que hacemos ?
Necesitamos establecer reglas del juego, llegar a acuerdos, salvaguardar la relación, evitar el litigio... Cualquiera que sea el motivo, el objetivo es identificar los puntos de encuentro, agrandarlos y dotarlos de la mayor estabilidad posible.
Podemos recurrir a diferentes métodos de gestión de conflictos. Unos se basan en la intervención de un tercero con capacidad de decisión, como el juez o el árbitro, quiénes, teniendo en cuenta los argumentos de cada parte, dictamina, mediante sentencia o laudo, la solución.
Existe, también, la posibilidad de que sean las propias partes las que cambien la estrategia comunicativa, recuperando el protagonismo y la capacidad de decidir conjuntamente, tal como lo han hecho en otras ocasiones.

La MEDIACIÓN es una herramienta apropiada en estos casos:
es un proceso de gestión de conflictos, privado, confidencial y voluntario, que posibilita que las partes implicadas puedan comunicarse entres sí, expresando, entre otros, sus puntos de vista, argumentos, intereses, necesidades o expectativas, y llegando, en su caso, a acuerdos mutuamente consentidos.

¿Cómo? Acompañados de un tercero imparcial, la persona mediadora, que actúa como facilitadora del proceso, y que vela por su legítimo funcionamiento, creando así un espacio de en el que prevalezca:
La equidad
La seguridad
La libertad
La igualdad entre las partes


¿Qué situaciones pueden ser objeto de procesos de mediación?
La mediación es un dispositivo para gestionar conflictos en ámbitos familiares, empresariales, escolares, penales, institucionales y comunitarios, dado que satisface las necesidades de las partes, evita el litigio y refuerza la cooperación y el consenso.

Para la mediación el conflicto se puede ver como una oportunidad para el crecimiento y la evolución. Se parte del convencimiento pleno de que las personas son capaces de resolver por si mismas sus conflictos y problemas. Se trata de rescatar la capacidad que se encuentra obstaculizada. Enmarcada en el conjunto de métodos de RAC -Resolución Alternativa de Conflictos.

La función de la mediadora o el mediador es restablecer e incrementar la capacidad negociadora que todos tenemos.
La persona que media en el proceso actúa como facilitadora del mismo y vela por su legítimo funcionamiento.
Tanto las partes como quien guía la mediación pueden en cualquier momento detener el proceso.
La persona que media actúa con neutralidad hacia los acuerdos a los que se puedan llegar las partes.
La confidencialidad rige ante sede judicial y sobre el contenido de las reuniones individuales, excepto en la comisión de un delito grave que pueda afectar a la vida o a la integridad física o psíquica de cualquier persona.
Las partes deben sentirse en igualdad de condiciones para expresar con libertad sus puntos de vista.
En ocasiones es preciso realizar entrevistas de forma separada para facilitar la entrada en la mediación, preparar a las partes, reforzar la confianza con la persona mediadora o que ésta obtenga información necesaria para el proceso.
El objetivo es llegar a acuerdos fruto del trabajo y la colaboración de las partes, que éstas han de vivir y sentir como totalmente propios.
